MARÍA UGARTE..., SIN COMENTARIOS
Pedro Conde Sturla.
La dulce ibérica María Ugarte, a quien no tengo el placer de conocer y sí de mucho leer, no es dominicana y no tiene derecho, entre nosotros, a un Premio Nacional de Literatura en reconocimiento a la labor literaria de toda una vida porque no es dominicana, a pesar de que ha entregado toda su vida a la cultura dominicana y ha escrito páginas de dominicanidad que valen lo que pesan y pesan un montón. A lo mejor la hija, la Carmenchu Brusílov, descendiente de un general ruso de tres pares de cojones, tampoco es dominicana a pesar de haberse dado al país como periodista -y trotamundos- de toda una vida. A lo mejor el ibérico Carlos Esteban Deive exhibía carta de ciudadanía dominicana cuando le otorgaron el premio que a su compatriota le negaron.
En la aberración de las aberraciones, a lo mejor o a lo peor Sonia Pierre no es dominicana por sus orígenes haitianos, y ni siquiera José Francisco Peña Gómez, el mayor líder de masas en toda la historia de la República Dominicana. En el mismo tenor, la francesa Marianne de Tolentino no es dominicana, si se quiere, y si se puede pasar por alto su plena consagración al arte dominicano y el hecho de haber contribuido a la proyección internacional de tantos artistas plásticos dominicanos. Recuerdo, sin embargo, que mi comandante de la revolución de abril, Manolo González y González, el “Gallego” madrileño, mi dignísimo maestro de francés, Jacques Viaud Renaud, Andres Riviere e Illio Capozi –héroes del mismo abril- eran extranjeros todos que dieron lo mejor de ellos en el suelo patrio y se convirtieron en dominicanos de hecho y derecho. Recuerdo que Hostos era un boricua indeseable –por parte de la iglesia católica- y nunca hubo un mejor dominicano que él. Recuerdo que el dominicano Máximo Gómez fue el artífice de la guerra de independencia cubana, perdió un hijo en la refriega junto al temerario Maceo -Panchito Gómez Toro- y nunca hubo mejor cubano que él. Garibaldi –el héroe italiano por excelencia- nació en la Saboya francesa y el Resurgimiento italiano, sin su participación, es impensable, aparte de su contribución a las guerras de independencia del cono sur de América. Lafayette fue un general que los franceses le prestaron a los norteamericanos durante su guerra de independencia, y cuando los norteamericanos liberaron Paris en la segunda guerra mundial, ponían en sus tanques letreros que decían “Here we are Lafayette”. Aquí estamos Lafayette, tributo de agradecimiento, recordación y respeto. Uno de los paladines de la independencia de Irlanda, cuyo nombre siempre se me escapa, era un norteamericano de ascendencia española. Napoleón Bonaparte o Buonaparte, el corso, de pura cepa itálica, el hijo de Letizia Ramolino, fue emperador de Francia y medio mundo, y nunca tuvo Francia un francés más francés.
María Ugarte y Pedro René Contín Aybar parieron, por vía asexual, a la generación del 48 en las páginas literarias de El Caribe. Allí está uno de los últimos, Víctor Villegas, el mejor gran poeta vivo del país a mi juicio (junto a Lupo Hernández Rueda) y un excelente ser humano que me distingue con su amistad y viceversa, uno de los pocos. Ellos se estarán lamentando y preguntando por qué a la mamá de su grupo tantas veces premiado no le toca el preciado galardón. En fin a mí los premios no me interesan y no me importan, pero en justicia el premio literario a la labor de toda una vida le tocaba a María Ugarte, sin comentarios, y solamente a doña María Ugarte, aun siendo española o precisamente por eso.
Del mismo modo que Julia Álvarez no pertenece a la literatura dominicana, porque escribe en inglés, Ionesco, el rumano, pertenece a la literatura francesa. Kavka, el checo, pertenece a la literatura alemana. Conrad, el polaco, el autor de un texto terrible llamado “El corazón de las tinieblas”, pertenece a la literatura inglesa. Doña María Ugarte, dicho así solemnemente y sin comentarios, nos pertenece un poco a todos los dominicanos y la celebro aún sin premio, y sin comentarios.

2 Comments:
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Hola Pedro.
Quiero humildemente felicitarte por tu comentario, honesto, contextualizado y actual: la realidad es que sobre el tema, mucha gente no ha movido el almanaque, y no se acaba de enterar que es 29 de Julio, 2006. Este es el siglo XXI.
Que condicion ponen por ejemplo, los EUA, para otorgar la nacionalidad a un extranjero/as?
1. Contribuciones notables, en la paz o en la guerra, en la ciencia, la investigacion o la cultura de la nacion norteamericana.
2. Adaptacion a las instituciones, el sistema legal y la internalizacion de la cultura de la sociedad anfitriona o huesped.
No conozco, en lo personal, y si he leido y me ha servido de muchisiiiiiiimo, lo que siente y piensa Maria Ugarte, en mis trabajos tanto creativos, como de investigacion.
La mezquindad y la mediocridad, no puede llegar a tanto, como para regatearle a las personas, el amor y la entrega que le ha mantenido vivas...mas alla del desarraigo, del dolor, del olvido, de su propia patria (contextual, situacional) de nacimiento.
Existe dentro de la vanguardia juridica y de las demas ciencias sociales, por ejemplo en Europa, un grupo de investigadores y doctrinarios que abogan por condiciones sencillas, para la adquisicion de tal status migratorio:
1. Vivir en la Union Europea, en un pais comunitario, CINCO, anos, independientemente de que su ingreso haya sido legal o ilegal.
2. Poseer medios de vida conocidos y licitos.
3. No haber violado la ley.
4. Procreado una familia, con un nacional comunitario.
5. Otras precondiciones, cumplibles, por quien se interese en aplicar o satisfacer tal requisito migratorio, pero no barreras insalvables, que ni el tiempo, ni la economia, ni la cultura, pueda reconocer, en justicia.
Saludos cordiales, con admiracion,
Yoe F. Santos
http://www.yoesantos.com
yoefsantos@gmail.com
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